El ejemplo de Victoria. Por qué le llamamos mordaza y por qué vale la pena pelear.

Esa desgracia democrática llamada LEY MORDAZA (LOPSC) y digna heredera de la Ley Corcuera (LO 1/1992) acaba de cumplir 3 años de multas, presunciones de veracidad policial y abusos de autoridad que han permitido al Ministerio del Interior recaudar varios millones de euros al año. De todas las multas impuestas, unas 48.000 (48 personas al día) se deben a “faltas de respeto y/o consideración” a agentes de Policía. Artículo 37.4: Las faltas de respeto y consideración cuyo destinatario sea un miembro de /as Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones de protección de la seguridad, cuando estas conductas no sean constitutivas de infracción penal.

Una multa cada 30 minutos por una infracción escandalosamente ambigua en una ley que empuja a la muerte social a tantas personas como sea necesario para “pacificar” hasta la anestesia el ejercicio de nuestros derechos fundamentales. Por eso le llamamos mordaza, pero su nombre podría ser mucho peor. En estos tres años, cualquiera que haya querido mirar ha podido cansarse de ver situaciones insólitas y patéticas: personas denunciadas por policías, en movilizaciones de protesta o en muchas otras situaciones.

En la enésima aplicación de esa ley, la Delegación del Gobierno en Aragón impuso a Victoria una multa de 601 euros. El 21 de diciembre de 2015, la Policía Nacional intervino en una discusión en un autobús urbano por la huelga que tenía lugar en aquellos días. Ella intentaba mediar en la discusión entre la conductora y una usuaria del bus. Necesitaba llegar a su hora al centro donde recibe atención sanitaria desde hace varios años. La única prueba en su contra es el testimonio de unos agentes que afirmaron que la denunciada había animado a otras personas a volverse contra ellos.

Victoria presentó Recurso de Alzada con el apoyo del GrupoDDCC (sí, este grupo nuestro al que se amenaza con querellas, se acusa de odio y se señala por organizar “aquelarres” en defensa del derecho de todas las personas a una vida digna) y esta fue, en julio de 2016, la respuesta la Directora General de Política Interior del Ministerio del Interior:

Entendiéndolos constitutivos de la infracción tipificada en el artículo 36, punto 6, de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de Marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana, por “la desobediencia a la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones, cuando no sean constitutivas de delito, así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes o la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación, al negarse a su identificación” animando a los viandantes y usuarios del autobús a ponerse en contra de los agentes actuantes, hecho que se sanciona en uso de las facultades conferidas en el artículo 32.1.c), en relación con el artículo 39, de la citada Ley Orgánica.

Octubre de 2017. Tocaba presentar el segundo recurso, esta vez ante al juzgado de lo Contencioso-Administrativo. ¿Habéis oído hablar de la tutela judicial efectiva? ¿Hay alguien al volante? Estando a la espera de respuesta a ese último recurso, el Ministerio de Hacienda envió a Victoria una Providencia de Apremio para el pago con recargo de la multa. Hubo que pagar los 601 euros para evitar el posible pago de intereses. Un “estado de derecho” que funciona machacando derechos volvía a imponer la presunción de veracidad policial (art. 52 LO 4/2015, heredero del art. 137.3 Ley 30/1992) para sancionar a una persona enferma en otro ejercicio de obscenidad legal. Este es el mensaje de fondo: “Tu vida precaria, tus problemas, tu salud y tus sesiones de oxígeno-terapia nos importan un pimiento. La policía parte y reparte. El estado recauda. Te ha tocado pagar y callar. Gobierno de España”. Pero Victoria ya había decidido no callar.

El juicio acabó celebrándose el pasado 2 de Julio, un día después de que esta herramienta de inseguridad masiva cumpliera tres añitos. La sentencia del Juzgado nº2 de lo Contencioso Administrativo de Zaragoza dicta, entre otras cosas, lo siguiente:

[…] en la escueta denuncia y en el conciso informe [los agentes de PN] no explican el origen de su intervención. […] resulta evidente que los agentes ni contextualizaron debidamente dicha situación, ni narraron con un mínimo detalle los hechos. […] es claro que mostrar una inicial resistencia a identificarse, pronto depuesta, no puede constituir la desobediencia a que se refiere la ley. […] Lo mismo cabe decir de la referencia a incitar al resto de los pasajeros. […] no se puede considerar que toda respuesta airada, o incluso un intento de pedir ayuda al resto de las personas ante una situación de este tipo, se pueda considerar como una resistencia o desobediencia graves. De hecho, ni tuvieron que emplear la fuerza ni la misma habría tenido que ser muy enérgica dado el EPOC de la recurrente. […] no hubo riesgo alguno para la seguridad ciudadana; ni hubo perjuicio; ni hubo trascendencia ni alteración de los servicios, más allá de un levísimo retraso en un autobús, que de por sí, por la huelga, ya no funcionaba en condiciones normales.

Conclusión legal: el fallo estima parcialmente el recurso de Victoria, anula parcialmente la resolución del Ministerio de Interior, degrada la infracción a leve y reduce la sanción a 100 euros sin costas.

Conclusión política: nos reafirmamos en todo lo denunciado, en este documento y en los que nuestro trabajo ha producido durante los últimos tres años. A la luz del fallo del juzgado nº2, el de Victoria es otro ejemplo que confirma varias cosas:

1/ Aun en el mejor de los casos, cuando no hay más remedio que reconocer los excesos, arbitrariedades y abusos de los agentes de policía en el ejercicio de sus funciones, el cóctel legislativo/judicial puede mantener la propina mínima (100 euritos es muchísimo para muchísimas personas) con esa ambigüedad útil llamada “falta de respeto y consideración” (artículo 37.4).

2/ Hay leyes injustas, vaya si las hay, y vale la pena luchar contra ellas.

3/ Seguimos trabajando. Seguimos peleando. Desobedecer a la injusticia es justo y necesario, por nosotras y por las que vienen detrás.

GRACIAS, VICTORIA, POR TU EJEMPLO

Enlace a todo lo publicado sobre Victoria:

Contra la Ley Mordaza.

GrupoDerechosCiviles15mZgz

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